![]() |
|
Datos Básicos
Descripción Alcornoques, encajonados arroyos con una vegetación fascinante y una maravillosa panorámica de la provincia de Cádiz, son motivos más que suficientes para lanzarnos a la Subida al Picacho. El Parque Natural Los Alcornocales esconde mil y un secretos, que ahora, con este sendero que la Consejería de Medio Ambiente pone a su disposición, puede desvelar. Comenzamos nuestro recorrido frente al Área Recreativa El Picacho (ver [1] en el mapa). Nos adentramos en el sendero... algarrobos, lentiscos y acebuches acompañan a majestuosos ejemplares de encinas, alcornoques y quejigos. Observe estos últimos... ¿ve las bolas con pequeños pinchos que cuelgan de sus ramas? Parecen frutos pero... ¡no se equivoque! Son las conocidas como agallas y son alteraciones de los brotes jóvenes producidas por la picadura de un insecto que realiza la puesta en ellos. Pronto nos vamos a encontrar con nuestro objetivo frente a nosotros, el Picacho. A sus pies nos encontramos con la Laguna del Picacho [2]. Esta laguna es muy importante para los animales del bosque ya que aquí bajan en búsqueda de agua y alimento. Anfibios, reptiles, insectos y plantas acuáticas habitan sus aguas verdosas. Sufre un fascinante ciclo anual: se alimenta de las lluvias del otoño y la primavera, pero en verano se seca... le proponemos una simple adivinanza: ¿cuál es el nivel máximos que alcanza la laguna? ¿Necesita una pista? Observe las plantas y rocas del contorno. En el camino nos vamos a encontrar con algunos
restos que nos hablan de los antiguos trabajos que El repiqueteo del agua llega a nuestros oídos; es la Garganta de Puerto Oscuro, un arroyo que acaba desembocando en el río Barbate. En él nos encontramos un precioso bosque de ribera formado fundamentalmente por alisos, junto con algún que otro quejigo y almez. A través de un puente de madera [4] cruzamos el arroyo. En este punto podemos apreciar la frondosidad de estos alisos; observe sus vistosas hojas, pero sobre todo fíjese en sus frutos con aspecto de pequeñas piñas. Maduran a finales de verano quedando en el árbol, vacías, durante bastant e tiempo. Tras remontar Puerto Oscuro, la
vista del majestuoso Picacho, nos
da algunos indicios de la
dificultad que aún nos queda por
afrontar. Aún podemos tomar
fuerzas para el ascenso en un
bello bosque de alcornoques [5].
Observe como sus troncos se
encuentran "desnudos". Y es que
la extracción de corcho es una
actividad tradicional de gran
importancia en este parque. La
"pela" del corcho es realizada por
los corcheros en la época de
mayor crecimiento del alcornoque,
es decir, de junio a agosto, así
es más sencilla su extracción. La Tras el pequeño descanso, continuamos el ascenso. Curiosamente la falda del Picacho es serpenteada por algunos arroyuelos que han permitido que veamos, de nuevo, una vegetación parecida a la de la Garganta de Puerto Oscuro e, incluso, con algún bello ejemplar de rododendro... puede reconocerlo por sus hojas de un color verde intenso y forma de elipse. La subida se va haciendo cada vez más dura. El alcornocal va a ir dejando paso a un pinar [6], con ejemplares centenarios y de un tamaño colosal. El matorral también ha cambiado... brezo, madroño, lentisco. En el Puerto de las Calabazas [7]va a suceder un cambio excepcional en el paisaje: desaparecen los árboles, quizás encontremos alguna solitaria encina achaparrada, y el suelo se encuentra tapizado por una alfombra de matorral de pequeño porte. Esta zona se conoce localmente como las herrizas. Los fuertes vientos y lo pedregoso del suelo impide el crecimiento de plantas de mayor tamaño. Pero estas duras condiciones han favorecido, por otro lado, la aparición de interesantes endemismos y especies singulares, como el atrapamoscas que como su propio nombre indica es una planta carnívora... de alguna forma habrá que compensar la escasez de nutrientes de este suelo, ¿no?. Tras superar un escarpe de unos 40º de pendiente, alcanzamos, por fin, nuestro objetivo de 882 metros de altura: El Picacho [8]. Y el premio a nuestro esfuerzo no es poco: Alcalá de los Gazules, la Janda, el Aljibe... Disfrute de la oportunidad de ver desde arriba el vuelo de los buitres. Su elegante planeo aprovechando las corrientes de aire, le convierte en el rey de estos escarpes donde vive. La oferta de Uso Público en las proximidades nos permite conocer, a través de un sendero señalizado, el techo del Parque Natural: el Aljibe. Además, si desea profundizar en el conocimiento de la Garganta de Puerto Oscuro puede realizar el sendero del mismo nombre. Estos dos recorridos y la Subida al Picacho comparten inicio en el Área Recreativa El Picacho, a escasos metros del Aula de Naturaleza del mismo nombre. ¡Bienvenido al Parque Natural Los Alcornocales! |
|